« La necesidad más imperiosa de la Humanidad es la verdad »

Clémence Royer

 

 

 

CLEMENCE ROYER (30 abril de 1830- 5 febrero de 1902) Una científica de renombre, física, naturalista y filósofa, en su obra, se destaca especialmente su traducción y sobre todo su prefacio de la obra más importante de Darwin: “Del origen de las especies”. Este prefacio tuvo un gran eco en los medios científicos. El célebre biólogo del fin de S XIX, Charles Letourneau, hablará de un prefacio “terrible”, “que rompe moldes”, que va más allá, hasta “las últimas consecuencias” de lo que incluso Darwin no se atrevió públicamente a reconocer. Fue una mujer de genio tan diverso, tan múltiple, como dijo Rémy Boyau, “que parte a las estrellas para escribir sus historias, que se divierte, diríamos, desintegrando mentalmente el átomo, que hace juegos de manos con las matemáticas”, no olvida sin embargo los problemas humanos; es una progresista avanzada para su época en lo que se refiere a cuestiones como la colaboración de los sexos, la unión libre, la cuestión religiosa, la muerte o la moral.

Como periodista, denunció en sus artículos todas las injusticias de las que eran víctimas las mujeres en la familia, el trabajo y también en el dominio político donde sólo los hombres tenían el derecho al voto. Creía en una cooperación internacional capaz de evitar los conflictos armados; incluso imaginó acuerdos para considerar la guerra fuera de la ley. Militante ferviente de la causa humana, en la Sorbona, delante del Congreso anual de las sociedades sabias, enunció los principios de los Derechos de la infancia.
Clémence Royer tomó parte muy activa en las campañas feministas organizadas por la «Liga de los Derechos de las Mujeres» y la « Sociedad para la mejora de la condición femenina». Luchó junto con las dos hermanas Deraismes. En sus salones, frecuentó todo lo que París conocía como espíritus racionalistas y como defensores de la causa feminista. Todas estas personalidades se encontraron en el seno de diversas asociaciones: asociación para el derecho de las mujeres, liga para la protección de la madre y del niño, libre pensamiento, liga anticlerical, liga de enseñanza, asociación internacional para la paz.
El 14 de marzo de 1893, cuando se creó la Gran Logia Escocesa Mixta El Derecho Humano, fue iniciada, después de haber escrito este sorprendente Testamento Filosófico:
« Profesión : « Pensadora »
«¿ Cuál es vuestro objetivo al entrar en la FM ? « Buscar un instrumento que pueda servir para corregir la estupidez humana »
« ¿Cuáles son vuestros deberes frente a la Humanidad y a la Patria? « Buscar la Verdad para decírsela »
« ¿Cuáles son vuestros deberes frente a ud. misma ? : « Conservar mi independencia y defender mis derechos incluso contra la ley»
« Testamento: « Lego a la humanidad las verdades nuevas que le sean útiles cuando sea capaz de comprenderlas».


En 1895, a iniciativa especialmente de Emile Zola, se lanzó una petición nacional para que le atribuyeran la Legión de Honor; no se la concederían hasta noviembre de 1900:  Clémence Royer se convirtió así en la primera mujer en recibir esta distinción por sus trabajos científicos.
Pasó a la Gran Logia Eterna el 5 de febrero de 1902.  En el viejo cementerio de Neuilly, su cortejo fúnebre contó con gran cantidad de sus fieles, sus amigos y un muy gran número de Francmasones, miembros del Derecho Humano que reunidos en torno a su Gran Maestra, Marie-Georges Martin, pero también de obediencias masculinas, especialmente del Gran Oriente de Francia representado por el Gran Maestre del Consejo de la Orden, Frédéric Desmons quien dijo es su funeral:

« ¿No ha demostrado Clémence Royer de una manera irrefutable que la mujer es igual que el hombre? ... ¿Quién más que Clémence Royer era digna de pertenecer a la orden Masónica? La Francmasonería tiene como fin la búsqueda de la verdad y la independencia del pensamiento; ¿no es esto lo que caracteriza especialmente a quien lloramos en este momento?»

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